MARÍA, PUERTA DEL PARAÍSO

SERVICIO FUNERARIO CATÓLICO

" Al hombre que sufre, Dios no le da un razonamiento que explique todo, sino que le responde con una presencia que le acompaña, con una historia de bien que se une a toda historia de sufrimiento para abrir en ella un resquicio de luz".

(Papa Francisco, Lumen Fidei, 57)

Maria, Puerta del Paraiso, es un servicio funerario católico que acompaña para vivir la muerte  como la vivió Jesús, quien sabiendose Hijo muy amado por su Padre, atraviesa por amor la muerte y recibe de nuevo la Vida. Estamos llamados a vivir la muerte (y la vida!) a la medida de Dios. 

¿Qué ofrecemos?

Para preparar con antelación nuestra muerte recorriendo paso a paso la Ultima Pascua de Jesús

Es un itinerario con 21 estaciones inspirado en la celebración litúrgica de la Ultima Pascua de Jesús y en el modo de orar con la palabra en la Comunidad del Cordero.

Se hace en grupo y se ofrece en distintos formatos: un dia, tres dias, o sucesión de encuentros semanales.

Ofrecemos un servicio funerario completo que  encarna esta espiritualidad Pascual.

 

Por ahora , ofrecemos servicio funerario sólo para nonatos: acompañamos a los padres en todo el proceso, cuidamos los signos que les permitan acompañar a sus hijos  y nos encargamos de todas las gestiones hasta el entierro. 

Itinerario de Vida Pascual

Servicio funerario 

Servicio funerario nonatos

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El Misterio de la muerte prematura de un hijo, se ilumina a la luz del misterio de la Anunciación y de la Navidad: 

"Y sucedió que mientras estaban allí se le cumplieron los dias del alumbramiento y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre." (San Lucas 2, 6-7)

Esta afirmación nace de la experiencia de los primeros servicios funerarios:

En el primer acompañamiento en el mes de Julio, en pleno  verano, al volver del cementerio, participé, en una celebración litúrgica de la Comunidad del Cordero  por la fiesta del monte Carmelo y  esa liturgia incluye (para mi algo inesperado) un himno de la Navidad que daba las claves de lo que acabábamos de vivir: "en las grietas de la roca, encontré al amor de mi alma, un recien nacido, envuelto en pañales y recostado en un pesebre, como sepultado ya, en un sepulcro virgen. Su rostro irradiaba la divina ternura, la luz del Padre y su paz".  

En el segundo acompañamiento, los padres, cuando ya sabían que sus hijos habian fallecido, antes de ir al hospital para dar a luz,  pidieron una palabra al Señor , abrieron la Biblia, y recibieron las palabras de la Anunciación: "No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios;  vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo a quiern pondras por nombre Jesús (...) y será llamado Hijo de Dios"(San Lucas 1, 30-31)

Origen de esta iniciativa

 El 24 de marzo del 2018, justo al comienzo de la Semana Santa (corazón del tiempo Pascual), murió por primera vez, una hermanita de la Comunidad del Cordero: la hermanita Reginald. De un modo providencial pude ser testigo de cómo se le acompañó.

 

Murió entre dos celebraciones del oficio de la Unción de Betania ¡Qué distinto preprarar un cuerpo habiendo vivido la Unción de Jesús! Hubo una sincronia total entre los distintos oficios y los gestos vividos con el cuerpo presente de la hermanita. La liturgia de la Última Pascua de Jesus dió  las palabras y los gestos para vivir la Pascua de la hermanita Reginald a la medida de Dios.

 

De esa experiencia nació un deseo profundo de poder ofrecer este modo de vivir la Última Pascua a todo el mundo.